Última esperanza de vida, niña australiana con cáncer de cerebro

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Keeping Alexia tenía un tumor que amenazaba su vida, creciendo en el tronco cerebral, conoce la historia de una niña australiana con cáncer.

Tras varios intentos de radioterapia, los médicos australianos pensaron en el Dr. Alexander Herzog, un especialista que dirige una clínica en Nidda, Hesse, Alemania, para salvar su vida.

Pero para la madre de Keeping Alexia, viajar al otro lado del mundo implicaba recurrir a la ayuda de sus seres más cercanos y queridos. “Mi padre y mi hermana tendrían que volver a hipotecar sus casas”, arguyó la madre.

Otros familiares y amigos ayudaron con ventas de garaje. Pero aun así los fondos eran todavía escasos.

La historia del cáncer de Alexia comienza una mañana de marzo de hace dos años en Adelaide, Australia del Sur, cuando Hayley, mamá de Alexia, notó que el ojo derecho de su hija de dos años de edad, apuntaba hacia su nariz.

Ella y su marido llevaron a la niña a varios hospitales, donde se les reiteró que Alexia tenía un ojo vago, algo de lo que la familia no estaba convencida por lo que decidieron salir de dudas.

Alexia fue sometida a un examen de IRM (Imagen por Resonancia Magnética) que reveló malas noticias.

Demostró que Alexia tenía intrínsecos difusos de pontinaglioma, o DIPG, una forma extremadamente rara de cáncer en el que un tumor crece en el tronco cerebral, el cual es inoperable a medida que crece entre las células sanas en la base del cerebro que controlan las funciones vitales del cuerpo.

La tasa de supervivencia es baja para este tipo de cáncer DIPG. Rara vez aparece en los niños mayores de ocho años, y sólo el 10 % vive más de dos años después del diagnóstico, mientras que menos del 1 % vive sólo cinco años más.

“Los enfermos de DIPG “pierden progresivamente la capacidad de movimiento, tragar, sonreír y hablar” así lo afirma l doctor Michelle Monje, de la Universidad de Stanford de neuro-oncólogo pediatra.

“Sin embargo, los niños suelen mantenerse muy alerta cognitivamente a lo largo de la enfermedad y están conscientes de todo lo que les pasa”, añadió.

El tratamiento de radiación comenzó después del diagnóstico de Alexia, y cada día recibía la misma cantidad de radiación que un paciente adulto de cáncer.

Tras la imposibilidad de curarla, los doctores australianos recomendaron a la familia de Alexia trasladarse a Alemania.

Y fue gracias a la generosidad de familiares y extraños, que la niña ha estado en tratamiento con el Dr. Herzog durante tres semanas.

Alexia se somete a una terapia de vanguardia que combina la radiación, quimioterapia, inmunoterapia e hipertermia, en esta última terapia, los médicos calientan el área que se encuentra alrededor del tumor: el aumento de calor daña las células enfermas dejando a las células sanas relativamente intactas.

Esto hace que el tumor sea más susceptible de ser combatido por otros tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia.

“No hemos conseguido suficiente dinero para permanecer esas tres semanas que exige el tratamiento, el cual debería prolongarse por lo menos durante tres Meses”; explica Hayley, mamá de Alexia.

El tratamiento privado es bastante caro, y la familia de Alexia necesita recaudar alrededor de 90 mil € (euros).

Alexia y su madre se encuentran en Alemania juntas, mientras que Mark y el hermano menor de Alexia, Anton permanecen en Australia, ya que no pudieron pagar el viaje.

“Estamos orando y esperando el mejor resultado para nuestra hija” dice Hayley “y vamos a conseguirlo.

Alexia cuenta con una página en Facebook https://www.facebook.com/Alexias- Journey-344132719098150/ en la que puedes revisar la historia de su padecimiento, así como una página donde la gente puede donar para ayudar a económicamente a su familia quien trata de salvar a Alexia del cáncer, la página es: https://www.gofundme.com/24ap9aus.


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