Estos testimonios tienen como propósito inspirar y apoyar emocionalmente a las personas que padecen esta enfermedad, y a sus familiares, ofreciendo esperanza al compartir las historias de pacientes que han enfrentado al cáncer. Los testimonios representan únicamente la experiencia de la persona que lo redactó, y no son una recomendación o referencia para los tratamientos, procedimientos, medicamentos, doctores, páginas o aparatos mencionados. Antes de Partir A.C. no garantiza que lo contenido en el testimonio sea la historia completa, exacta o que aplique a las circunstancias de otras personas. Los testimonios pueden estar editados para ser más claros o breves. Cualquier tratamiento o cambio a su tratamiento debe de consultarlo primero con su médico.

Sarahí, valentía, fe e integridad frente a la leucemia

Con la sonrisa plena y el corazón lleno de gozo, Sarahí ultimaba los preparativos para el acontecimiento; detallista en todo a sus ocho años de edad, no quería dejar faltantes. Así, poco después indicaría a sus padres qué cantos se escucharían, cuáles otros se bailarían; les pediría muchos globos e infinidad de sonrisas para ese día; en particular, a su madre, doña Leticia Ramírez, le pediría que la arreglara muy bonita, que le pintara los labios y le pusiera el vestido con el que había hecho su Primera Comunión. Pero eso no sería lo único que les pediría en esa sala de hospital, también deseaba que su féretro fuera totalmente blanco y que no hubiera lágrimas por su partida…

Mi hija Sara fue sobreviviente de cáncer de seno

Mi hija Sara es una joven hermosa, tiene una sonrisa y una vibra positiva impresionante que contagia a cualquiera que la conoce. A sus 27 años de edad le diagnosticaron cáncer de mama y fue el 29 de octubre de 2011 cuando su vida cambió por completo.

Con mucha fe, fortaleza y esperanza se puede vencer el cáncer

Me llamo Amalia, mi cáncer era de lo más agresivo, venía con un tumor de casi tres centímetros de diámetro y nueve nódulos linfáticos afectados. De inmediato me realizaron una mastectomía, seguida de una reconstrucción mamaria, a la cual le siguieron diez sesiones de quimioterapia y seis radiaciones diarias. El doctor me dijo que de haber presentado más de 10 nódulos linfáticos malignos, seguramente ya no estaría aquí.

Mi nombre es Bruno y padezco cáncer de médula

Mi nombre es Bruno y hace poco me diagnosticaron cáncer de medula. Espero sea un problema transitorio, pues nadie en mi familia ha padecido algo igual. Dicen que los signos y síntomas de los tumores encefálicos o de médula espinal pueden presentarse gradualmente y empeorarse con el tiempo, o pueden presentarse repentinamente y venir acompañados de una convulsión. Yo empecé con dolor de cabeza y náuseas, y aunque no he presentado vista borrosa, sí he perdido un poco el equilibrio y hasta me he sentido irritado sin sentido.

Ante el cáncer de un hijo

Un día, a finales del año 2000, mi esposa y yo empezamos a notar que a nuestro hijo, de 2 años de edad, le empezaron a crecer los ganglios del cuello. Fuimos a ver a un médico otorrinolaringólogo, quien le recetó antibióticos para aliviar una supuesta infección en la garganta. El tiempo pasó y no hubo mejoría. Durante una visita a casa de mis padres, un pediatra le realizó exámenes, cuyos resultados revelaban algo más grave que una simple infección: sus sospechas fueron que el mal podría ser cáncer. No creíamos que nuestro hijo tuviera algo malo, pues su estado general era bueno. Para descartar el padecimiento un cirujano le realizó una biopsia de ganglio y de médula ósea.

Testimonio de Imelda

A los 40 años me diagnosticaron cáncer de colon, y a los 61 años, cáncer de endometrio. Haber sobrevivido dos veces al cáncer ha sido la prueba más difícil que Dios me ha puesto.

Mi nombre es Andrea, tengo 16 años y padezco Linfoma no Hodgkin en estadio III-B

Hace un año y medio me disponía salir de la casa para ir a jugar baloncesto. Me sentía muy emocionada porque el equipo había estado jugando bien. Jugamos a las 11:00 de la mañana y durante el partido sentí un intenso mareo. Mis padres me apoyaron con sus porras, y aunque todas le echamos ganas, ese día perdimos el juego.

Dany, un ejemplo de vida

Sergio Iván Daniel Yedra (Dany) tiene 13 años y vive sin intestino delgado. Desgraciadamente no por mucho tiempo. Los médicos que lo tratan le dan una esperanza de vida de apenas meses, tal vez semanas.

Caso enviado por uno de nuestros lectores: Soy madre de un hijo con leucemia

La fé y esperanza se transmite a través del testimonio y el ejemplo, así como nuestra amiga que nos compartió su enriquecedora experiencia, invitamos a que participes y hagas tuyo este espacio.

Soy madre de tres hijos, el menor de ellos tiene 6 años y fue diagnosticado con leucemia hace poco menos de un año. Me duele tanto su estado, es increíble cómo una persona puede desmejorar tan rápidamente en tan poco tiempo. Mi niño perdió peso, su piel se tornó ceniza y ya no juega como solía hacerlo. Hoy lloré a escondidas, pues no quise que mis hijos me vieran hacerlo de nuevo, mucho menos el pequeño. Sólo mi esposo comparte mi tristeza y mis miedos. Según el libro que estoy leyendo hay que mostrarle fortaleza a la familia, así como una cara alegre y viva todo el tiempo. La verdad es que ya no puedo más y los médicos me dicen que esto apenas es el comienzo.