Jaque Mate a las células del cáncer

En la quimioterapia, unas sustancias llamadas citostáticos detienen el movimiento celular e impiden la proliferación del cáncer. Esto permite eliminar al cáncer, pero con altos costos ya que las células sanas también se ven afectadas y esto provoca efectos secundarios. Además, algunas células cancerígenas sobreviven a la terapia y se vuelven difíciles de tratar.

 

Según explica el doctor Gaetano Gargiulo, investigador del centro Max Delbrück para la Medicina Molecular en Alemania, cuando las células cancerígenas sobreviven a la terapia, se alteran de tal forma que muchas veces los médicos desconocen el tipo de células que están tratando.

 

Cuando se desarrolla un nuevo tratamiento contra el cáncer se debe de considerar la posibilidad de que las células cancerígenas encuentren una forma de evadirlo. Gargiulo compara esto a la manera en la que un jugador de ajedrez debe visualizar los movimientos que podría realizar su oponente en los turnos siguientes antes de realizar el suyo.

 

Algunos tipos de cáncer ce células no pequeñas dependen de una enzima llamada Ezh2, la cual inhibe una serie de genes que actúan como supresores tumorales e impiden que las células se dividan sin control. Los inhibidores de esta enzima han sido probados en ratones con cáncer y han logrado detener la multiplicación de las células cancerígenas. De esta forma se puso al tumor en jaque.

 

Sin embargo, este éxito solo fue temporal pues las células cancerígenas desarrollaron una inflamación que favorece el crecimiento tumoral y se volvieron más agresivas.

 

Afortunadamente, los investigadores del centro mencionado anteriormente supieron aprovechar esta situación. Si bien la inflamación vuelve a las células del cáncer más agresivas y resistentes al tratamiento, también las hace dependientes de esta condición. Los investigadores llevaron a las células cancerígenas hacia esta dirección en sus modelos de ratón y luego les administraron una sustancia anti inflamatoria. De esta forma se logró el jaque mate contra el cáncer. Este experimento fue publicado por la revista “Journal of Experimental Medicine”

 

Aunque esta estrategia suena bien en teoría, deberá pasar tiempo para que pueda ser aplicada en la práctica clínica. Forzar una situación en la que las células cancerígenas se vuelvan más agresivas puede ser muy peligroso si no se sabe lo que se está haciendo. Por esta razón, se deberán realizar más pruebas de laboratorio antes de probar la estrategia en pacientes humanos.

 

Fuentes:

MedicalXpress

Journal of Experimental Medicine