¿Qué son los conservadores BHA y BHT?

Se conoce que el BHA causa cáncer en las ratas y también puede ser un agente cancerígeno en los seres humanos. De hecho, según el Programa y Reporte sobre Cancerígenos 2011, del Departamento de Salud y Servicios para la Humanidad de los Estados Unidos, el BHA es, como se esperaba, “un cancerígeno humano.” También podría provocar reacciones alérgicas e hiperactividad, mientras que el BHT podría causar toxicidad al sistema de órganos.

El BHA y BHT están prohibidos en los alimentos para bebés en el Reino Unido así como en algunas partes de la Unión Europea y Japón.

El BHA es un antioxidante sintético se utilizó inicialmente en la industria petrolífera. Desde los años 1940 se utiliza como aditivo alimentario. Solamente es soluble en grasas y no en agua. Resulta muy eficaz en las grasas de fritura, ya que no se descompone o evapora, como hacen los galatos o el BHT, pasando al producto frito y protegiéndolo. Se utiliza para proteger las grasas utilizadas en repostería, fabricación de bizcochos, sopas deshidratadas, etc. Su seguridad ha sido discutida extensamente. No tiene acción mutagénica, pero es capaz de modular el efecto de ciertos carcinógenos sobre animales de experimentación, potenciando o inhibiendo su acción, en función del carcinógeno de que se trate. Esto puede estar relacionado con su actividad sobre los enzimas hepáticos encargados de la eliminación de substancias extrañas al organismo, que activan o destruyen a ciertos carcinógenos.

El BHT es otro antioxidante sintético procedente de la industria petrolífera de reciclado que también se usa como aditivo alimentario. Se utiliza prácticamente siempre mezclado con el BHA (E-320), tiene sus mismas aplicaciones, y, en general, las mismas limitaciones legales.

Esta sustancia no es mutagénica, pero como el BHA, es capaz de modificar la acción de ciertos carcinógenos. Se elimina en la orina combinado a otras substancias, por una vía metabólica común a muchos otros compuestos extraños al organismo. El BHT a dosis muy altas, produce lesiones hemorrágicas en ratas y ratones, pero no en otras especies animales. Esto puede ser debido fundamentalmente a que interfiere con el metabolismo de la vitamina K, a cuya carencia son especialmente sensibles estos roedores.

El BHT, en dosis relativamente altas, afecta la reproducción en la rata, especialmente el número de crías por camada y la tasa de crecimiento durante el período de lactancia. En función de estos datos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha rebajado recientemente la ingestión diaria admisible de este conservador, pues según la OMS el BHT puede producir “retrasos en el crecimiento”.