Por qué no podemos vivir sin bacterias

Todos estas bacterias que tenemos en la piel, en la mucosa y en los órganos internos, sirven para propósitos especiales. Por ejemplo, algunos de ellos nos ayudan a digerir y procesar ciertos alimentos, así como a luchar contra las enfermedades mentales como la depresión. Incluso los microbios se han relacionado con ayudar a prevenir la ansiedad y el autismo.

En cantidad, el ser humano contiene 10 veces más bacterias en los intestinos que en otros órganos del cuerpo. Algunas bacterias, provocan cambios habituales en la digestión. Por ejemplo, las personas que han sido vegetarianas durante muchos años, no pueden tener otro tipo de bacterias que no sean aquellas que les permita digerir los vegetales, ya que se acostumbraron a no digerir carne.

Nuestro microbioma, es decir, la flora microbiana o conjunto de microorganismos que se localizan en distintos sitios del cuerpo humano, tiene la función de ayudar a las personas en la digestión, la producción de vitaminas, así como protegernos contra la colonización de otros microorganismos que pueden ser patógenos.

Los científicos creen que la introducción de cepas de bacterias en forma de píldora, dentro del organismo, podría ayudar a aliviar los trastornos de la alimentación y la depresión, sin jugar en gran medida con la química del cuerpo como lo hacen los medicamentos actuales.