¿Qué son los cuidados paliativos?

La Organización Mundial de la Salud describe los cuidados paliativos como “una forma de mejorar la calidad de vida de pacientes y sus familias encarando los problemas asociados con enfermedades que amenacen la vida, a través de la prevención y mejoría del sufrimiento por medio de la identificación temprana, evaluación impecable y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicológicos y espirituales.”

Los cuidados paliativos intentan conseguir que los pacientes pasen los días que les restan de vida, conscientes y libres de dolor, con los síntomas de su enfermedad bajo control, de modo que puedan discurrir con dignidad, en su casa o en un ambiente lo más familiar posible, rodeados de la gente que les quiere.

La Sociedad española de Cuidados Paliativos (SECPAL) definió en el año 1993 los criterios de terminalidad y éstos son:

  • • Enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
  • • Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico.
  • • Presencia de numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples,multifactoriales y cambiantes.
  • • Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no de la muerte.
  • • Pronóstico de vida entre 3-6 meses.

Es importante explicar que los cuidados paliativos no aceleran ni detienen el proceso de morir. Lo que se busca es acompañar al paciente y a la familia, aportando conocimientos especializados de cuidados médicos y psicológicos, procurando la ayuda emocional y espiritual del paciente durante la fase terminal, en un entorno que incluye el hogar, la familia y los amigos.

Objetivos de los cuidados paliativos

  • • Alivio del dolor y otros síntomas.
  • • No alargar ni acortar la vida.
  • • Dar apoyo psicológico, social y espiritual.
  • • Reafirmar la importancia de la vida.
  • • Considerar la muerte como algo normal.
  • • Ofrecer diálogo e información en lenguaje claro.
  • • Proporcionar sistemas de apoyo para que la vida sea lo más activa posible.
  • • Dar apoyo a la familia durante la enfermedad y el duelo.

REFERENCIAS

1. Cuidados Paliativos. Recomendaciones Semfyc. Pág.: 7,15-17. Ed. Asta Médica.

2. Hernández Peris M., Baixauli Rubio A. (1995). Guía practica de Cuidados Paliativos en Atención Domiciliaria.


Los Cuidados Paliativos en México

Una cadena de deficiencias en el sistema de salud mexicano impide a gran parte de las 300 mil personas que fallecen cada año por enfermedades crónicas –como cáncer, VIH, diabetes o cardiopatías– el tener acceso a cuidados paliativos que alivien dolores físicos y psicológicos al final de su vida.

Debido a que “muchos miles de personas no tienen acceso a ningún tipo de cuidados paliativos ya que el servicio aún no está disponible en la mayor parte del país”. La instauración de cuidados paliativos no sólo alivia el dolor en el paciente, sino también reduce los costos del sistema de salud, ya que previene un gran número de hospitalizaciones de emergencia de pacientes.

Según el estudio de Human Rights Watch (HRW), en México existe un grave problema en la formación de los estudiantes en medicina hacia los cuidados paliativos. “Hasta la fecha, los cuidados paliativos aún no han sido integrados en los planes y programas de formación continua para los trabajadores sanitarios”, apunta. Además, en el Seguro Popular hasta este año el catálogo de servicios de salud no incluía los cuidados paliativos, razón por la que los hospitales debían cobrar su aplicación a los pacientes.

El panorama no es positivo: Tres hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y cinco del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) tienen áreas dedicadas a este servicio.

Más: Sólo 18 de los 33 centros de cáncer que integran el INCAN cuentan con unidades de cuidados paliativos y en los organigramas de los hospitales de México no aparecen los servicios de cuidados paliativos ni las clínicas del dolor.

Según el informe de HRW, “alrededor de 80% de los pacientes con cáncer y SIDA y un 67% de los afectados por enfermedades cardiovasculares o neuropatía obstructiva crónica sufrirán dolores entre moderados y fuertes al final de la vida”. Diederik Lohman, director asociado de la División de Salud y Derechos Humanos de HRW, precisó que la población de México está envejeciendo debido a que la esperanza de vida se alarga. Por lo tanto, las enfermedades crónicas tomarán una importancia cada vez mayor en la mortalidad de los mexicanos en el futuro.


NUEVO ESQUEMA DE MANEJO INTEGRAL DE CUIDADOS PALIATIVOS

El diagnóstico tardío y el deseo de recibir tratamiento curativo, en ocasiones excluyen de manera equivocada el uso de cuidados paliativos oportunos, que permitirían a los pacientes evitar el dolor en etapa terminal.

Así lo reconoce el acuerdo publicado el 26 de diciembre de 2014 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por el que el Consejo de Salubridad General declara la Obligatoriedad de los Esquemas de Manejo Integral de Cuidados Paliativos, así como los procesos señalados en la Guía del Manejo Integral de Cuidados Paliativos.

Con este documento de observancia obligatoria para todas las instituciones del Sistema de Salud, se pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes y de su familia, cuando afrontan los problemas relacionados con una enfermedad potencialmente mortal que deterioran la función y el desempeño; atendiendo los aspectos físicos, emocionales, sociales y espirituales propios y de su entorno, con medidas de promoción, prevención, rehabilitación y cuidado para el control de síntomas, garantizando la continuidad durante el proceso de la enfermedad.

En México un porcentaje importante de pacientes con enfermedades en fases avanzada como enfermedades cardiacas, pulmonares, oncológicas, demencia, SIDA, esclerosis lateral amiotrófica, etc., podrían aliviar su sufrimiento y mejorar la calidad de vida, al incorporar la medicina paliativa a la atención médica.

El objetivo es el manejo de síntomas para brindar el máximo alivio y mejorar en la medida de lo posible la calidad de vida. “En todas las ocasiones es preciso buscar alguna medida que brinde al menos un alivio parcial, nunca se debe considerar que no hay nada más que hacer”, señala el documento.

Destaca que la atención en el primer nivel debe contar con la atención a pacientes con una enfermedad limitante para la vida en estado avanzado que elijan permanecer en su domicilio con familia capaz de brindar atención.

Se debe contar con equipos básicos (médico tratante, enfermera) o completos si se dispone de otros profesionales de la salud (psicólogos, oncólogos, nutriólogos fisioterapeutas, trabajadores sociales u otros). Y atención telefónica disponible las 24 horas.

Para el tercer nivel de atención se debe contar con Unidades especializadas en atención de pacientes paliativos de alta complejidad, que cuenten con una estructura física que favorezca la privacidad y el bienestar de los pacientes, facilitando el acceso a los familiares.

Entre las medidas farmacológicas que presentan para el manejo de este tipo de pacientes están desde el paracetamol y los antiinflamatorios, hasta los opioides, para los que se establece una relación directa de administración con la escala de dolor del paciente.

Alatorre A. (28, diciembre 2014). Ordenan brindar cuidados paliativos. Reforma.


Los cuidados del paciente terminal

La enfermedad terminal se caracteriza por:

  • • Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
  • • Falta de posibilidades de respuesta a tratamientos específicos.
  • • Numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes.
  • • Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no, de la muerte.
  • • Pronóstico inferior a 6 meses.

Es frecuente que las familias cuidadoras de enfermos terminales soliciten ayuda para evitar o retrasar lo más posible la hospitalización de su familiar. Esto está bien justificado según ciertos análisis científicos que informan de un mejor estado de calidad de vida en los pacientes que consiguen permanecer en sus domicilios más tiempo. Por otra parte, existen pocas unidades de Cuidados Paliativos todavía en España, por lo que estos enfermos pueden ser ingresados en unidades de Medicina Interna insuficientemente preparadas para ofrecer una atención adecuada. Es importante, por tanto, el control de los síntomas del paciente terminal en su propio domicilio, donde el soporte emocional y la comunicación son más fáciles.

La mayoría de los trastornos que aparecen en los pacientes terminales se pueden prevenir o paliar siguiendo recomendaciones sencillas o tratamientos básicos que pueden ser suministrados por los familiares o cuidadores de los enfermos. Esto no es óbice para que ciertos síntomas importantes (como por ejemplo los síndromes de comprensión medular o de la vena cava superior) o la confluencia de varios de ellos obliguen al ingreso del paciente para que reciba una atención constante y especializada.

Los síntomas más frecuentes que sufre un paciente oncológico terminal son:

  • • Dolor: Se aconseja tratarlo en tres etapas, primero los analgésicos periféricos no opioides como paracetamol o AINE, después los opioides débiles como la codeína o el tramadol y por último analgésicos potentes como la morfina o la metadona.

  • • Disnea/Tos: Si aparece una crisis de disnea (falta de aliento) será muy importante la compañía tranquilizadora y las técnicas de relajación, porque es un síntoma que causa mucha angustia en el enfermo. Farmacológicamente se puede administrar diazepam sublingual.

  • • Cuidado bucal: Favorece mucho el confort del paciente y se puede conseguir con una buena hidratación, cepillado dental o de la prótesis tras cada comida, una dieta rica en frutas y verduras y enjuagados con soluciones desbridantes y/o antisépticas (clorhexidina).

  • • Cuidado de la piel: En pacientes encamados es muy importante la higiene y la hidratación de la piel, el cambio frecuente en la postura y masajes que faciliten la circulación; todo ello acompañado de una dieta rica en proteínas, carbohidratos y vitamina C.

  • • Náuseas/Vómitos: Aparecen en la mayoría de los pacientes y es importante intentar comprobar si existe un desencadenante único. Inicialmente se pueden tratar con antieméticos orales.

  • • Estreñimiento/Diarrea: También aparecen frecuentemente y se pueden relacionar con carencia de fibra en la dieta o efectos secundarios de tratamientos oncológicos. El uso inadecuado de laxantes, por exceso o por defecto, también puede ser responsable de un descenso en la calidad de vida del paciente por estos trastornos.

  • • Anorexia/Caquexia: El 80% de los pacientes con cáncer sufre desnutrición severa. La nutrición intensiva está recomendada cuando se conoce el motivo de la pérdida de peso o se requiere mejorar el estado de salud global del paciente para someterle a una intervención. Forzar la alimentación no está directamente relacionado con una mayor supervivencia o calidad de vida.

  • • Síntomas psicológicos: Solo deben ser tratados cuando superan el umbral que diferencia el proceso de adaptación a la enfermedad del estado psicopatológico. La depresión, la ansiedad y la confusión son los síntomas más frecuentes.


Fuente: SECPAL (Sociedad Española de Cuidados Paliativos)